Thursday, September 12, 2013

Un camino a los versos

En este video José Kozer lee un poema dedicado a su padre. Este poema es el poema aludido en mi poema "De José Kozer a Howard Anton".




Sucede que comencé la universidad como estudiante de matemáticas (que escribía versos) y poco después tuve a José Kozer como profesor. Terminé por dejar las matemáticas y estudiar literatura.

Ese poema, publicado en septiembre del 1991, en Abigarrada (revista de Queens College), sirve como evidencia de esa transición que me llevó a cambiar de área de estudios. Aquí lo comparto:

De JOSÉ KOZER a HOWARD ANTON

Acabo de leer a Kozer y mi mente deambula todavía en La Habana, 
en su abuelo que se muere de cáncer,
en su hija, en su ex-esposa,
en su padre que vende trajes.

Y ahora tengo que asentarme la cabeza en el libro de cálculos 
cuando lo que quiero es escribir,
transportarme al puerto de Kozer en La Habana,
a mi abuelo,
a mi padre que también fue sastre de noches clandestinas de marxismo,
a mi infancia que naufraga en el poema de la infancia de Kozer.

Y ahora tengo que asentarme la cabeza en el libro de cálculos,

cuando lo que quiero es escribir: "¡Qué coño!".

Saturday, August 24, 2013

De mi vieja relación con el haiku

                                                 
                                                     Verde y blanco:
                                                     rojo Torii es, también,
                                                     marco del arce.

El haiku tradicional japonés, en su limitada estructura, tiende a conjugar en una dicotomía dos realidades; otras veces puede presentar un paralelo o contraste de dualidades, el cual logra mediante imágenes, alusiones, palabras, puntuación, etc. haciendo uso (en el caso de este haiku que presento aquí) del primer verso para presentar una cara; luego usa el segundo verso como puente o espejo que da paso al tercer y último verso, el cual es la otra cara (ya sea opuesta o paralela) del primer verso. Es, a la vez, un retrato de un momento preciso que contiene algún elemeto de la naturaleza (muchas veces representado por una de las estaciones o uno de los elementos naturales).

En este haiku los colores del primer verso crean el ambiente que enmarca el Torii (la temprana nieve impuesta sobre el verde de los árboles); el segundo verso acentúa el color mismo que se destaca dentro del cuadro (el rojo de Torii) denotando la transición de lo externo a lo interno: el Torii es, a su vez, el marco que encuadra el arce japonés que está al fondo.

Podría expresarse así (manteniendo la estructura visual de los 3 versos):

1) Marco exterior formado por nieve blanca y hojas verdes -el Torii rojo que es el centro del marco exterior (lo que encierra el verde y el rojo)- nos hace notar que
2) el mismo Torii es, a su vez, el marco de un arce japonés (el centro del marco interior)
3) cuyas hojas son fusión de rojo y verde.



Simple y complejo a la vez:

                                                   Verde y blanco:
                                                    rojo Torii es, también,
                                                    marco del arce.